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ENTRE DECRETOS Y EXPECTATIVAS: LA BASE DEL PRM ENTRE LA ESPERANZA Y LA DESESPERANZA.

LAS DECISIONES PRESIDENCIALES Y EL SENTIR DE LA MILITANCIA QUE AÚN ESPERA CAMBIOS REALES EN LA GESTIÓN PÚBLICA

 

 

NOTA DE PRENSA.

SOBRE OTROS DECRETOS EMITIDOS POR EL EXCELENTÍSIMO SEÑOR PRESIDENTE CONSTITUCIONAL

DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

LIC. LUIS RODOLFO ABINADER CORONA.

Entre la esperanza y la desesperanza se mantiene hoy una parte importante de la base social que respalda al actual gobierno.

La emisión de nuevos decretos y la reiteración de designaciones ministeriales han generado sentimientos encontrados en amplios sectores de la población.

 

La mayoría de la base expresa que no se siente con autoridad moral ni política para cuestionar directamente las decisiones del Excelentísimo Señor Presidente, a quien reconocen como el legítimo mandatario electo democráticamente. Sin embargo, también manifiestan que los cambios anunciados han sido percibidos como simples rotaciones, sin una transformación real en la forma de gobernar ni en la gestión pública.

 

Este sentimiento ha provocado que muchos ciudadanos se sientan a la espera, desorientados y, en algunos casos, abandonados a su propia suerte, sin respuestas claras a las necesidades sociales, económicas y laborales que afectan a las mayorías.

De acuerdo con expresiones recogidas en distintos espacios comunitarios y sociales, persiste la percepción de que el gobierno continúa siendo catalogado como un gobierno de élites, señalado por algunos como un gobierno de oligarquía y de “popis”, distante de la realidad cotidiana de los sectores populares, rurales y productivos del país.

 

Este comunicado no pretende descalificar ni confrontar, sino llamar a la reflexión, al reencuentro con la base social que confió en un cambio profundo, inclusivo y equitativo.

La esperanza aún existe, pero la paciencia se agota cuando los hechos no acompañan a las promesas.

La historia ha demostrado que los gobiernos se fortalecen cuando escuchan, corrigen y se acercan al pueblo, no cuando se aíslan en círculos cerrados de poder.

La base sigue esperando.

La nación observa.

El tiempo político avanza.

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