
SUBDIRECTOR DE LA CÁRCEL DE NEIVA MUERE TRAS ATENTADO ARMADO.

El subdirector de la Cárcel de Neiva, Renato Solano Osorio, falleció este miércoles 21 de enero tras permanecer varios días hospitalizado por las graves heridas sufridas en un atentado sicarial ocurrido el pasado 13 de enero en la vía que conecta Neiva con el municipio de Rivera, en el departamento del Huila, Colombia.

El ataque se produjo cuando dos hombres en motocicleta interceptaron el vehículo en el que se desplazaban Solano, el director de la cárcel, Édgar Enrique Rodríguez Muñoz, y el hijo de este último, de 11 años. Los agresores abrieron fuego de manera indiscriminada, impactando al menor, quien falleció casi de inmediato a causa de un disparo en la cabeza.
En el mismo ataque, Solano recibió dos impactos de bala, uno en el abdomen y otro en el tórax. Fue trasladado de urgencia al Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, donde permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos y recibió atención médica intensiva durante ocho días antes de fallecer debido a las complicaciones de sus heridas.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) expresó su consternación por el asesinato del funcionario y del menor, calificando el hecho como un golpe a la institucionalidad y un acto de violencia inaceptable contra funcionarios penitenciarios. Por su parte, el Ministerio de Justicia y del Derecho de Colombia condenó enérgicamente el atentado y reiteró la necesidad de reforzar los mecanismos de seguridad para los servidores públicos en zonas de riesgo.
Autoridades locales ofrecieron recompensas para quienes proporcionen información que conduzca a la captura de los responsables, mientras se adelantan investigaciones para identificar a los autores materiales e intelectuales del crimen.
Este trágico suceso ha reabierto el debate sobre la seguridad de los funcionarios penitenciarios en Colombia, quienes enfrentan crecientes amenazas por parte de grupos criminales y bandas delictivas. Expertos señalan que el fortalecimiento de medidas preventivas y protocolos de protección es urgente para evitar nuevos ataques.
La muerte de Solano y del hijo del director de la cárcel ha generado un gran impacto social y mediático, recordando la vulnerabilidad de los servidores públicos y la violencia persistente en algunas regiones del país.



