
EL PODER EMPRESARIAL Y SU INCIDENCIA EN LA POLÍTICA DOMINICANA.
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¿Puede el PRM competir contra la maquinaria empresarial de Juan Vicini en las próximas elecciones?.
El dinero manda. Y en República Dominicana, lo hace con fuerza.
La maquinaria de Juan Vicini no es casualidad: décadas de negocios exitosos, contactos estratégicos y control de recursos le dan un poder político silencioso, pero letal. Sus misiles no son balas, son capital, influencia y redes que pueden mover elecciones antes de que los votos se cuenten.
El PRM y David Collado saben que enfrentar a este gigante no es un juego. Collado llega preparado: entrenamiento político, estrategia territorial y comunicación directa con la ciudadanía. Su equipo trabaja para construir una maquinaria propia que no dependa solo del dinero, sino de legitimidad, acción y visibilidad.

Pero la pregunta quema: ¿puede un partido competir contra un poder que se ha nutrido de décadas de influencia y capital? Aquí, cada movimiento económico tiene efecto político inmediato. Cada inversión, cada alianza, cada acción empresarial es un misil apuntando al tablero electoral.
Todo comenzó con Juan Bautista Vicini Canepa, inmigrante italiano que llegó al país en 1860. Con apenas 12 años, comenzó un negocio agrícola que pronto se expandió al cultivo de caña de azúcar y la adquisición de ingenios. Su visión empresarial sentó las bases de un imperio que hoy abarca azúcar, energía, industria, banca, bienes raíces, turismo y medios de comunicación.
Hoy, bajo la dirección de Juan Bautista Vicini Lluberes y otros miembros de la familia, el grupo Vicini administra activos valuados en aproximadamente 10 mil millones de dólares, consolidándose como la familia más rica del país y un actor clave en la economía del Caribe. Aunque la cifra exacta no es pública, su capacidad de inversión y movilización de recursos es monumental.
La política se mueve al ritmo del dinero, y el ciudadano queda atrapado entre estrategias y recursos.
Lo que está en juego no son solo nombres. Es quién define la agenda, quién dispara los misiles económicos y mediáticos y quién logra que eso se transforme en votos. La ciudadanía debe analizar: ¿puede la preparación, la estrategia y el liderazgo de Collado equilibrar la balanza, o el dinero seguirá siendo el árbitro de la política dominicana?
El 28 de julio será un laboratorio de poder. Capital versus legitimidad. Influencia versus ciudadanía. Estrategia versus dinero. No es solo una elección. Es un espejo que revela cómo se mueve el verdadero poder en el país. Y en ese espejo, todos debemos mirar atentamente.



