
DEFENDER LA NACIONALIDAD ES HONRAR A DUARTE
Dios, Patria y Libertad como principio irrenunciable

Hoy, al conmemorarse el 213 aniversario del natalicio de Juan Pablo Duarte, padre de la patria y forjador del ideal independentista dominicano, corresponde a todos —y muy especialmente a las autoridades— asumir con responsabilidad el deber de preservar y proteger la nacionalidad dominicana.
Defender la soberanía no es un acto de odio ni de exclusión. No tenemos nada en contra de ningún inmigrante, pero sí tenemos el deber histórico y legal de exigir que se respeten las leyes de nuestro país. La nacionalidad dominicana no puede ni debe ser objeto de tráfico ilegal, ni vendida a personas indocumentadas por manos inescrupulosas que traicionan la patria desde dentro.
Juan Pablo Duarte, junto a los valientes trinitarios Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, entregaron su vida, sus recursos y su honra para que hoy seamos una República libre, soberana e independiente, sin sometimiento a potencia extranjera alguna. Ese sacrificio no fue en vano, y traicionar ese legado sería una falta imperdonable con nuestra historia.
Como bien expresó Duarte: “Vivir sin patria es lo mismo que vivir sin honor.”

Esa frase sigue teniendo vigencia plena en estos tiempos, donde la identidad nacional debe ser defendida con firmeza, justicia y apego a la ley.
La República Dominicana debe seguir siendo libre, soberana y dueña de su destino. Honrar a Duarte no es solo recordarlo cada 26 de enero, sino actuar conforme a sus ideales, fortaleciendo nuestras instituciones y protegiendo lo que tanto costó conquistar.
Dios, Patria y Libertad
#Laindependencia#lapatria#actualidad nacional#natalicioJuanPabloDuarte



