
ARTÍCULO DE OPINIÓN
¿BASE O CÚPULA: PUEDE EL PRM SOSTENER EL PODER SIN ESCUCHAR A SU MILITANCIA?.

El reciente pronunciamiento del presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, junto al expresidente ingeniero Hipólito Mejía, ha reabierto un debate sensible dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM): la defensa de los compañeros de la base y su legítima aspiración de ser integrados de manera real al tren gubernamental.
Ambos líderes han puesto sobre la mesa una preocupación que se escucha con insistencia en la militancia: la permanencia de un “anillo” de poder donde los mismos actores son movidos de un cargo a otro, de un ministerio a otra posición estratégica, sin que esos cambios representen oportunidades para la base que sostuvo al partido en las calles, en los barrios y en las urnas. Se trata de movimientos circunstanciales que no transforman la estructura ni democratizan el acceso al poder.
Este escenario, bajo el mandato del presidente constitucional de la República, licenciado Luis Rodolfo Abinader Corona, deja planteada una interrogante clave: ¿en qué favorece al partido y al gobierno mantener una dinámica que excluye a su propia militancia y concentra las decisiones en pequeños círculos?
La experiencia política demuestra que ningún partido logra mantenerse en el poder únicamente desde la cúpula.
Para gobernar con estabilidad se requiere, por un lado, la voluntad firme de la base partidaria y, por otro, el respaldo de la voluntad popular más allá de las filas del partido. Cuando una de esas voluntades se debilita, el proyecto completo comienza a resentirse.
Lo que se avizora en los próximos días es una confrontación interna clara: unos levantan la bandera de la base y la inclusión; otros defienden intereses ya consolidados dentro del aparato del poder. No se trata de diferencias ideológicas profundas, sino de una disputa por espacios, reconocimiento y control.
La pregunta final queda abierta y es decisiva para el futuro del PRM: ¿podrá el partido convencer interna y externamente si estas luchas de intereses se profundizan? La respuesta no estará en los discursos, sino en las decisiones políticas que se adopten. Porque la base no solo ayuda a ganar elecciones; también define si un gobierno se fortalece o se desgasta con el tiempo.



