
PASTOR EZEQUIEL MOLINA LLAMA A UNIRSE EN ORACIÓN POR ISRAEL, LA NACIÓN ESCOGIDA DE DIOS.

Un mensaje de fe, unidad espiritual y respaldo bíblico ante los tiempos que vive el pueblo de Israel
El reconocido líder cristiano dominicano, pastor Ezequiel Molina, hizo un llamado ferviente a los creyentes y a las iglesias a unirse en oración por Israel, a la que definió como la nación santa y escogida por Dios, conforme a las Sagradas Escrituras. Su exhortación se produce en un contexto internacional marcado por tensiones, conflictos y desafíos que, según expresó, demandan una respuesta espiritual del pueblo de Dios.
Durante su mensaje, el pastor Molina recordó que Israel ocupa un lugar central en el plan divino y que la Biblia es clara al establecer una promesa inmutable: “Dios bendecirá a quienes bendigan a Israel y maldecirá a quienes lo maldigan”, citando el principio bíblico contenido en Génesis 12:3. Para el líder cristiano, esta declaración no es solo una enseñanza teológica, sino un llamado vigente a la acción espiritual y a la intercesión.
Molina enfatizó que orar por Israel no es un acto político, sino un compromiso espiritual que responde a la obediencia a la Palabra de Dios. Señaló que la oración por la paz de Jerusalén y por la protección del pueblo israelí es una responsabilidad de los creyentes en todo el mundo, especialmente en tiempos de incertidumbre y confrontación.
Asimismo, instó a las iglesias, familias y comunidades cristianas a mantenerse firmes en la fe, promoviendo la unidad y el clamor colectivo. “Cuando el pueblo de Dios ora unido, el cielo responde”, expresó, asegurando que la intercesión tiene el poder de traer paz, dirección y misericordia divina sobre las naciones.
El pastor Ezequiel Molina concluyó su llamado exhortando a los creyentes a no ser indiferentes, sino a levantar una voz de oración constante, recordando que las bendiciones de Dios alcanzan a quienes honran sus propósitos eternos. En su mensaje, reafirmó que apoyar a Israel desde la fe es alinearse con la voluntad divina y con las promesas establecidas por Dios desde tiempos antiguos.



