El gobierno de Nicaragua formalizó el cierre de su embajada en Santo Domingo y el retiro definitivo de su personal diplomático, una decisión que culmina la ruptura de los lazos institucionales mantenidos con la República Dominicana desde 1949.
El distanciamiento se profundizó luego de las reiteradas denuncias del Gobierno dominicano frente al deterioro institucional y las violaciones a los principios democráticos en la nación centroamericana. Las posturas asumidas por la Cancillería dominicana, alineadas a la Carta Democrática Interamericana, marcaron el rumbo que derivó en la interrupción de los canales oficiales entre Santo Domingo y Managua.
Esta ruptura impacta la dinámica de trabajo en bloques de integración regional donde ambos Estados coinciden, entre ellos el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y el tratado de libre comercio DR-CAFTA. La parálisis en las conversaciones bilaterales afecta áreas de cooperación, facilidades comerciales y coordinación en materia de seguridad regional.
El retiro de la legación nicaragüense evidencia la evolución de la política exterior dominicana, que ha asumido un rol activo en la defensa de los compromisos institucionales en la región, aun cuando esto implique tensiones en sus relaciones diplomáticas bilaterales.
Fuente: AlMomento.net
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