A sus 91 años, la actriz María Galiana afronta la vida con aplastante realismo y con la voluntad de continuar aprendiendo y trabajando, aunque reconoce que la vejez la obliga a aceptar cambios y que la "decrepitud física" es lo que más le cuesta asumir."Me molesta muchísimo morirme, me molesta una barbaridad. Es horroroso", subraya en una entrevista con EFE en la que deja claro que, a pesar de los achaques y de haber visto morir a muchos amigos, no ha renunciado a vivir.Galiana (Sevilla, 1931) dice que no se hace demasiadas ilusiones sobre lo que se puede esperar de la vida. "Esperar cosas es una estupidez", afirma la actriz, que ni busca ni cree en la felicidad."La felicidad no existe. Existe la satisfacción del deber bien hecho y, en todo caso, estar serena y en paz», asegura, convencida también de que no pensar en uno mismo es muy importante porque «no te desilusiona".Una carrera como actriz desperdiciadaA pesar de…
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Fuente: Revista
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