Desde su fundación el 24 de octubre de 1945, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha tenido como mayor logro la preservación de la paz a gran escala y la evitación de un conflicto bélico de dimensiones mundiales, a pesar de las guerras regionales registradas desde entonces.
A la par de estos avances, el organismo atraviesa intensos debates debido a deficiencias internas. Entre las principales críticas destacan una pesada estructura burocrática, elevados gastos sin resultados tangibles garantizados, duplicidad de funciones entre sus agencias y lentitud al responder frente a crisis urgentes.
El escenario actual presenta además amenazas como el recorte de presupuestos y el incremento de tendencias nacionalistas que condicionan el multilateralismo. A esto se suma la actitud de diversos Estados que valoran el reconocimiento internacional en sostenibilidad, pero rechazan los informes técnicos cuando señalan deudas en materia de derechos humanos.
En la República Dominicana, la gestión de sus distintas agencias ha dejado aportes concretos. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha colaborado en la reducción de la pobreza y el fortalecimiento judicial; la FAO ha apoyado la seguridad alimentaria de los productores locales; y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) ha respaldado el manejo de emergencias sanitarias y campañas de vacunación.
Fuente: El Nacional
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