La Organización de las Naciones Unidas advirtió que la inteligencia artificial y los algoritmos no funcionan como simples canales de comunicación, sino como motores que transforman y aceleran la difusión de los discursos de odio a nivel global.
De acuerdo con el organismo internacional, la solución a esta problemática no debe ser únicamente regulatoria. Se requiere un abordaje profundamente humano y educativo que aproveche los conocimientos de los líderes comunitarios y pueblos indígenas para desmontar los mensajes tóxicos desde la raíz.
El planteamiento enfatiza que estas acciones de prevención y formación deben ejecutarse garantizando en todo momento la protección de la libertad de expresión.
Fuente: Noticias ONU – Mirada global Historias humanas
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