La fascinante vida de Miguel Francisco Canela Lázaro comenzó en Santiago de los Caballeros, donde nació en 1894. Agrimensor, médico, investigador, montañista y conservacionista, fue, sobre todas las cosas, un dominicano que comprendió tempranamente que defender nuestros bosques era defender la vida misma. Canela Lázaro nació, podría decirse, con tierra en las manos y ríos en la voz. Cuando se escriba con justicia la historia de la conservación de los recursos naturales en nuestro país, su nombre deberá ocupar un lugar privilegiado. No por los cargos que desempeñó ni por los titulares que pudiera haber conquistado, sino porque durante décadas estuvo allí donde muchos prefirieron mirar hacia otro lado: frente a la tala, frente al fuego y frente a la indiferencia. Fue, en cierta manera, el guardián que le dio voz al bosque. Comprendió algo que todavía hoy necesitamos repetir: el bosque no es solamente un hermoso paisaje. Es una fábrica de agua, protector de los suelos, refugio de la…
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Fuente: AlMomento.net
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