Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán asumió la conducción de la Arquidiócesis Metropolitana de Santo Domingo luego de que el Vaticano informara la aceptación de la renuncia de monseñor Francisco Ozoria. Pese a liderar una de las demarcaciones eclesiásticas más relevantes de la República Dominicana, la normativa canónica delimita su autoridad pastoral directa de manera específica a esta jurisdicción.
El área de gobierno de la arquidiócesis capitalina abarca el Distrito Nacional, los municipios Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos y Pedro Brand, junto a la provincia Monte Plata. De forma paralela, Morel Diplán fue designado por el papa como ordinario militar para el país.
La organización de la Iglesia Católica dominicana se divide en dos provincias eclesiásticas: Santo Domingo y Santiago de los Caballeros. La provincia de Santo Domingo reúne a la arquidiócesis metropolitana y a seis diócesis sufragáneas, que incluyen a Barahona, Baní, San Juan de la Maguana, Higüey, San Pedro de Macorís y Stella Maris. Cada una de estas demarcaciones cuenta con su propio obispo y territorio asignado.
De acuerdo con el Código de Derecho Canónico, Morel Diplán posee potestad ordinaria, legislativa, ejecutiva y judicial dentro de su arquidiócesis. Sobre las diócesis sufragáneas de su provincia, sus responsabilidades están orientadas a la supervisión de la fe y la disciplina, con la facultad de notificar a la Santa Sede sobre posibles abusos o irregularidades.
Fuente: Actualidad
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