Un día de ilusiones y tradiciones perdidas

1Por Emmanuel Polanco

 

Hoy se celebra oficialmente el día de Los Santos Reyes Magos. Día en que los niños tienen la libertad de poner a volar su imaginación con los juguetes que les obsequian Los Reyes Magos, entre comillas. Aunque oficialmente fue movido para este lunes 5 de enero, su fecha real es el 6 de enero de cada año.

 

Todos nosotros en nuestra niñez soñamos con la fantasía de que los reyes magos venían en tres camellos a poner regalos debajo de la cama, a los niños que durante todo el año se habían portado bien con sus padres. Para que esto suceda, había que poner un cigarrillo en los casos en que los padres fumaban, un poco de hierbas, una menta y una media del niño que recibiría los juguetes.

 

Esa noche, los niños debían acostarse muy temprano. Y no solo eso, debían dormirse hasta la mañana. Si en dado caso a los reyes magos no les iba muy bien económicamente, tenían que esperar que la Vieja Belén, trajera algunos juegos días después del 6 de enero.

 

Esa era la tradición que durante muchos años arrastraban nuestros padres se ha perdido a nuestros días. No se sabe si por la modernidad de los tiempos o por cualquier otro factor. Lo que es una realidad es que los niños de estos días no conocen esas tradiciones.

 

Recuerdo que fue casi al entrar a la adolescencia donde me dí cuenta que eran mis padres quienes ponían los juguetes debajo de la cama y no los reyes magos. Los padres no hacen de la imaginación de sus hijos esa fantasía que hace volar sus imaginaciones.

 

Sería una utopía decir que debemos volver a los viejos tiempos donde Santa Claus, Los Reyes Magos y La Viejita Belén sean los encargados de regalarles juguetes a nuestro niños, pero es lamentable que nuestros niños no tengan esa inocencia que caracterizaba a los niños de hace unos años.

 

Hoy, los juegos son turbas de jovencitos con esas pistolas de bolitas enfrentándose bando contra bando, que han dejado lamentables casos de pérdidas de ojos a ellos mismos. Es como si entrenaran para ir a la guerra. Y luego nos preguntamos como nuestros adolescentes encuentran tantas destrezas para manipular las armas de fuego en enfrentamientos cuerpo a cuerpo en los barrios. De ahí es que se original las bandas delincuenciales de nuestros barrios.

 

 

Es tiempo de reflexionar y volver a nuestras remembranzas. Debemos poner el ejemplo regalando juguetes sanos y educativos no que incentiven a la violencia. Volvamos a las tradiciones.

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