La Causa de los Feminicidios en la República Dominicana

aPor Juan Antonio Montero Urbáez

Hace algunos días, vengo mirando, en los diferentes periódicos de circulación nacional, tanto digitales como impresos, un tema noticioso que me llama poderosamente la atención. Como todos deben saber, se trata de los feminicidios.

Lo que más me llama a la atención, es que en todos los medios que he consultado, me doy cuenta que solo tratan sobre los efectos del fenómeno y no sobre las causas que lo provocan. El día de hoy me he animado a escribir al respecto.

Como ya dije antes, de los feminicidios solo escuchamos los efectos. Pero nadie se ha detenido a pensar sobre las causas que lo provocan. Estas causas han sido fabricadas pon nuestros intelectuales de la conducta humana y los filósofos de las diferentes corrientes del pensamiento humanista.

Los humanistas de la modernidad han provocado en la sociedad moderna una inversión de valores. Esta inversión de valores a su vez, ha provocado que en los hogares se violente el orden divino de Dios para la familia. Esto a su vez, ha traído como consecuencia la ocurrencia de los feminicidios.

Desde el principio Dios estableció el matrimonio como núcleo de la sociedad. Dentro del matrimonio también instituyó al hombre como la cabeza del hogar. En cambio el hombre moderno ha corrompido estos valores.

Los sociólogos de hoy en día han cambiado el modelo de Dios para la familia y a través de los movimientos feministas han introducido un nuevo elemento al seno del hogar que ha destruido la familia. Este nuevo germen del mal se llama «La Liberación Femenina».

Es aquí donde se originan todos los problemas que a su vez han desencadenado una ola de abusos y crímenes en contra de las familias diabólicamente desastroso. Desde que los sociólogos propusieron un nuevo paradigma dentro del hogar, en donde las mujeres se han convertido en corregentes del seno familiar, entrando en competencia con la autoridad del hombre, entonces surgieron los problemas matrimoniales, que se han salido de control de una forma tal, hasta llegar a la muerte de más de cien mujeres a penas a la mitad de este año 2012.

Desde que en los hogares aparecieron dos fuerzas de mando en contradicción, comenzaron a ocurrir los feminicidios. El hombre machista, al verse desplazado y en algunos casos hasta aplastado por la autoridad de la mujer, como mecanismo de defensa a recurrido a los feminicidios. Mas al principio no fue así.

Dios creó a la mujer para ser protegida y amada por el hombre. También creó al hombre para amar y cuidar de su esposa toda la vida. Pero los pensadores de la modernidad, decidieron tirar a la basura el modelo divino y los resultados no se han hecho esperar. Ya van más de ciento diez mujeres las víctimas de esa fracasada decisión.

Cuando en un hogar las mujeres son las que tienen el control de las decisiones, cuando las mujeres manejan como una empresa aparte las finanzas del hogar, cuando en vez del compañerismo mutuo, la tolerancia y el control, son sustituidos por la autonomía presupuestaria de la mujer; entonces comienzan los conflictos, que acarrean en la mayoría de los casos con la funesta tragedia de la muerte de las mujeres.

Lo mismo pasó con los Estados Unidos hace algunos años. Los súper intelectuales de la modernidad decidieron quitar la Biblia de las escuelas; entonces aparecieron como resultado los asesinatos en masas por estudiantes menores de edad. Cuando decidieron quitar a Dios de su moneda; entonces como resultado su sólida economía comenzó a diplomarse.

Hoy los dominicanos estamos cosechando del mismo producto. Hemos dejado de lado el consejo sabio de la biblia, donde manda a los hombres a tratar como a vaso frágil a sus esposas y a las esposa a honrar y respetar a sus maridos como modelo de autoridad dentro del hogar. Desde que estos principios divinos fueron olvidados; entonces como consecuencia aparecieron los feminicidios.

Las mujeres no fueron diseñadas para gobernar en el hogar. Esa es una muy difícil tarea que ha sido delegada para el hombre. Desde que la mujer se atribuyó esta responsabilidad ajena, entonces comenzó a entrar en competencia con el hombre. El hombre al verse desplazado. Y al no poder sujetar a su mujer; termina matándola.

La sociedad moderna es la culpable de todos los casos de muertes de mujeres de todo el país. No es que estoy en contra de que las mujeres se superen: De lo que estoy en contra es que por causa de la superación personal, las mujeres de la modernidad están perdiendo la vida.

Cuando un hombre obrero llega de trabajar, y se encuentra con la realidad de que su esposa, por quien tanto se sacrificó para que alcanzara un título en medicina o enfermería, no vela por cumplir con las responsabilidades que como mujer les corresponden hacer, entonces empiezan los problemas matrimoniales. Estos se van agudizando y haciéndose cada vez tan inmensos que se convierten en un abismo.

La liberación femenina es lo que ha causado que los paradigmas divinos sean menospreciados y como resultado, son las mismas mujeres, quienes están siendo víctimas de la trampa que ellas mismas han hecho para sí mismas. Esta corriente filosófica del pensamiento moderno propugna que las mujeres tienen igualdad de derechos con relación al hombre. Y el cierto modo es así. Pero no se debe llevar las cosas a los extremos.

Esta supuesta igualdad de derecho se ha convertido en una fuerza de oposición y de rebeldía contra las parejas en el seno del hogar; convirtiendo lo que Dios al principio hizo bueno y deleitoso en un infierno en la tierra. Por el simple hecho de que los hombres y las mujeres tengan igualdad de derechos, no les da el derecho a las mujeres a revelarse injustificadamente en contra de sus maridos.

Yo creo que todavía estamos a tiempo de cambiar la realidad. Es necesario de que los hogares vuelvan a ser lo que desde el principio Dios ha diseñado; un lugar de paz y de amor. Dejemos de lado las vanas filosofías humanas y huecas que lo que hacen es destruir a la humanidad. Este es el plan más macabro y perfecto de Satanás. Si destruye los hogares, destruye la humanidad. Si destruye la humanidad, destruye la imagen de Dios que hay en el hombre.

No dejes que el enemigo destruya tu futuro, tu familia, y tu hogar. Escapa de la diabólica corriente de la Liberación femenina. La verdadera libertad está en Cristo Jesús el rey de la familia.

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